Estaba esperando entrar al concierto cuando de pronto apareció uno de esos ejecutivos de ventas de calcomanías.Sucio y con 8 horas de no consumir se dispuso a declamar un poema de Hogares Crea. Decidí comprar un juego de calcomanías de Dragon Ball Z para que el pudiera convertirse en Super Pijiadin horas más tarde.
Al entrar al bar para disfrutar del concierto un metrosexual que no cree en el bipartidismo me dice que son 2000 colones de entrada. Le dije que me acababan de robar la billetera y que había venido desde Santa Ana para ver al grupo tocar ese día. El muy amablemente me dijo “que mal ride mae, que ride mas malo mae”. No me dejaron entrar.
Una semana más tarde su cadáver apareció lleno de calcomanías de Dragon Ball Z con la inscripción “mal ride su madre HP”.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario